Las maderas de las que he hablado anteriormente son las más comunes a la hora de hacer cuerpos de guitarras y bajos. Sin embargo existen otras maderas que no se usan tanto, pero que pueden darle un toque especial a nuestro instrumento.
Una de estas maderas es el Padouk, proveniente de África que es una madera de color naranja que va perdiendo color con el tiempo hasta llegar a un marrón cálido. Tiene una textura similar al palisandro, con grano abierto y un sonido parecido al del arce, con buenos medios y ataque. No es una madera especialmente ligera pero tampoco muy pesada.
Otra madera poco usual es la del álamo. Debido a su color verde grisaceo, esta madera se usa principalmente para acabarlo con colores sólidos para todo el cuerpo además de que su grano cerrado recibe muy bien estos acabados. Se parece al aliso en peso, aunque el álamo pesa un poco más, y en cualidades sonoras.
El nogal es una madera que puede ser bastante interesante debido a su apariencia visual. Con muchos colores y curiosos y cambiantes patrones de veta, el nogal es una gran madera para darle un acabado natural y que se aprecie bien la belleza de la madera. También se pueden usar barnices para darle un toque especial. Es una madera de grano abierto por lo que ponerle color sería complicado. Su peso es elevado, aunque no tanto como el arce duro. Su sonido es también parecido al de esta madera aunque tiende a no ser tan brillante.




















